La inteligencia artificial ya hace parte de muchas empresas. Ayuda a redactar documentos, organizar información, responder consultas y ahorrar tiempo.
Pero hay algo que no deberíamos olvidar: que sea fácil compartir información con una IA no significa que podamos hacerlo sin límites.
En Colombia, las normas de protección de datos también aplican cuando utilizamos herramientas de inteligencia artificial. Estos son cinco errores que conviene evitar:
1. Copiar datos personales sin pensarlo dos veces
Subir a una herramienta de IA contratos, hojas de vida, bases de datos o documentos con información de clientes y trabajadores puede generar riesgos.
Antes de hacerlo, pregúntese: ¿realmente necesito compartir esos datos?
2. Utilizar los datos para una finalidad diferente
Que una empresa tenga determinada información no significa que pueda utilizarla para cualquier propósito. Es necesario revisar para qué fueron recolectados los datos y si existe una base legal para el nuevo tratamiento.
3. Confiar completamente en el proveedor de IA
Utilizar una plataforma externa no elimina las responsabilidades de la empresa. Es importante revisar sus condiciones de uso, seguridad, almacenamiento, confidencialidad y tratamiento de la información.
4. Compartir datos sensibles
Información relacionada con salud, biometría y otros datos sensibles requiere especial cuidado. Antes de introducirla en una herramienta de IA, debe evaluarse si su tratamiento está permitido y qué medidas de protección son necesarias.
5. Pensar que “la IA es responsable”
Si una herramienta se equivoca, la responsabilidad no desaparece simplemente porque la decisión haya sido apoyada por una inteligencia artificial.
La tecnología puede ayudar a tomar decisiones, pero la empresa sigue siendo responsable de cómo utiliza la información y de los procesos que implementa.
¿Qué debería hacer una empresa?
No se trata de dejar de utilizar IA. Se trata de utilizarla de manera responsable.
Antes de incorporar una herramienta, conviene revisar:
- ¿Qué información vamos a compartir?
- ¿Contiene datos personales o sensibles?
- ¿Para qué fueron recolectados?
- ¿Quién tendrá acceso?
- ¿Qué hará el proveedor con ellos?
- ¿Existen medidas adecuadas de seguridad?
La inteligencia artificial puede ser una gran aliada para las empresas y la prevención jurídica debe avanzar al mismo ritmo que la tecnología.
Si su empresa ya utiliza herramientas de IA, este es un buen momento para revisar sus políticas, contratos y procesos de protección de datos.
